Es un cubículo defensivo de planta irregular con una amplia plataforma almenada. Originariamente se trataba de un torreón de planta circular emplazado al final de la muralla que rodeaba la ciudad de Las Palmas.

La primera torre fue seriamente dañada durante el asalto de la tropa holandesa dirigida por Pieter van der Does en 1559. Durante el siglo XVII fue restaurado y se convirtió en uno de los principales baluartes de la defensa norte de la ciudad, junto con el complejo defensivo de la montaña de San Francisco, la muralla y el castillo de Santa Ana.

El castillo o casa-fuerte era capaz de albergar 9 cañones y presentaba una fábrica sólida de mampostería. Hasta el siglo XX tuvo uso militar, siendo una de las estructuras defensivas más destacadas de las existentes en la ciudad. Actualmente se encuentra en proceso de restauración y rehabilitación.