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  • El Risco de San Juan, en Las Palmas de Gran Canaria

    Comenzamos con este artículo una serie que girará entorno a esta interesantísima zona de la ciudad, tan desconocida para muchos; el Risco de San Juan.

    En el extremo oeste del barrio de Vegueta, en el inicio del Paseo de San José, un serpenteante camino de callejuelas suben por un compacto cuadro de casas y fachadas, que nos lleva a la bella Ermita de San Juan. Mucho camino debemos andar hasta llegar a lo alto del risco: estrechos callejones (unos 45) y escalinatas rodeados de singulares viviendas, restos de “portones” (edificaciones, generalmente en torno a un patio o amplio pasillo, compartidas entre varias familias).

    Después del ataque de Van der Does en 1599, comienza la reconstrucción de la ciudad, condicionando a gran parte de la población humilde a asentarse en las zonas marginales. Las primeras casas de este barrio, las de la zona inferior del risco, datan de esa época.

    El Risco de San Juan fue lentamente ocupado por criados, jornaleros, “costeros” y pescadores que aprovechaban las abundantes cuevas naturales de la zona o que construían sencillas viviendas bajas. Al tiempo, y gracias a las posibilidades estratégicas de su orografía, se edificaron importantes baterías defensivas, como la de Santa Isabel o la de San Fernando.

    A partir de la puesta en marcha del Puerto de la Luz, a finales del siglo XIX, se produce el despegue demográfico de la loma, y en especial a partir de los años 60 del pasado siglo, con el desarrollo del turismo, el proceso se acelera y la demanda de suelo, por parte de la población venida de las medianías y cumbres de la isla, provoca una especulación y aumento de asentamientos resueltos de forma clandestina. “Trabajábamos a escondidas. Venía un guardia a vigilar y sobre todo a “cobrar” por hacer la vista gorda.”

    En la construcción de las casas se solían hacer “las juntas” (agrupaciones de amigos y vecinos para ayudar al que fabricaba) y eran comunes muchos trucos llenos de ingenuidad, como el de albear los bloques a medida que se iban construyendo las paredes, para despistar al policía de turno.

    La vida en el risco de San Juan ha estado siempre repleta de entrañables anécdotas. Si quieres conocerlas un poco más, te recomiendo que leas la amena publicación que editó hace unos años la Unidad de Patrimonio Histórico y Cultural del Cabildo de Gran Canaria.

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  • 6 Comentarios

    1. GUILLERMO
      01.10.10

      QUISIERA SABER CUANTOS HABITANTES TIENE EL BARRIO DE SAN JUAN DE LAS PALMAS DE GC.

      SALUDOS.

    2. 01.10.10

      Uauh! Cada vez las preguntas son más complicadas… A ver si me puedo enterar y te cuento Guillermo…

    3. pilarcho
      01.10.10
    4. 02.10.10

      Menos mal que está Pilarcho por aquí, porque si no…

      Le había preguntado a varios técnicos pero no encontraba respuesta. Claro, es algo que escapa al tema del patrimonio histórico.

      Muchas gracias Pilarcho!

    5. pilarcho
      02.10.10

      Ya sabes Tomás: ponga un link en su vida!! ja ja

    6. Esther
      09.10.10

      naci al lado del barranco allí jugaba que maravilla hemos perdido

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