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  • Los Pozos de Nieve en la cumbre de Gran Canaria

    El casquete central de Gran Canaria, en algunos inviernos fríos suele cubrirse de un manto de nieve, que, en otro tiempo, se conservaba para uso doméstico en unos ingenios denominados neveros o pozos de nieve, similares a los localizados en las sierras de Andalucía.

    La estrategia para la conservación del hielo es milenaria en las culturas del mediterráneo y fue introducida en Canarias por los colonizadores. Se basa en utilizar cuevas o perforar pozos, en zonas altas sometidas a periódicas nevadas, y acondicionarlos para conservar bloques de hielo a la temperatura adecuada que evite la fusión.

    De los tres pozos de nieve que había en la Cumbre de Gran Canaria, los dos que están rehabilitados y visitables son: el Pozo de Nieve de Los Canónigos y el Pozo de Nieve Grande.


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    La nieve se acumulaba en estos pozos, durante las periódicas heladas, momento en que acudían peones de las cumbres para trabajar en su recogida dentro de cestas. Se prensaba, apisonándola en moldes para configurar unos bloques que se iban depositando dentro de cada pozo, en capas separadas unas de otras por una gruesa capa de paja. El conjunto de bloques quedaba aislado del fondo rocoso por donde discurría el agua derretida (de los bloques externos) hacia un orificio de drenaje subterráneo que por gravedad salía al exterior. De esta forma, los bloques de nieve podían durar compactos hasta dos años.

    El Pozo de Nieve de Los Canónigos es una excavación en roca, con una profundidad de 9,5 metros y un brocal de 9,5 m y cubierto por cobertizo de cuatro aguas. Fue construido en 1669.

    El Pozo de Nieve Grande (1594) tiene más capacidad, pues conforma una amplia planta cuadrangular capaz de almacenar hasta 188 cargas unos (13.724 kg), pero no conservaba tan bien el frío como el otro pozo.

    El hielo era traslado a la ciudad, en serones, a lomos de bestias. Para ello, una vez que se sacaba del pozo había que compactarlo nuevamente dentro de cada toral, que soportaba unos 40 kg. Su venta se hacía en verano, en La Nevería, situada en la parte trasera de la Catedral, a cargo del nevero.

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  • 2 Comentarios

    1. pilarcho
      12.02.10

      Para quien quiera ampliar la información.
      De Salvador MIRANDA CALDERIN:El oficio de los neveros en Gran Canaria en el siglo XVIII (Revista Vegueta de la FGH de la ULPGC)
      http://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=914966&orden=35061&info=link

      Y este otro, a la venta en la liberería del Cabildo.
      http://dialnet.unirioja.es/servlet/libro?codigo=261710

    2. 17.02.10

      He estado leyendo el artículo en pdf que comentas y está genial. Muy agradable lectura y muy interesante.

      Muchas gracias!

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