El Servicio de Patrimonio Histórico dio la bienvenida al otoño en el sitio arqueológico del Bentayga.
El lugar elegido es el conocido como Almogarén del Bentayga, un lugar en el que, según nos explicó el arqueoastrónomo José Carlos Gil, los antiguos canarios lograron una precisión milimétrica a la hora de precisar los equinoccios de Primavera y Otoño.
La cita, encuadrada en el programa de divulgación pública ‘Yacimientos Estrella’, tuvo lugar el sábado 19 de septiembre a la salida del sol. Dentro de este mismo programa, en junio pudimos disfrutar de un espectáculo similar en Cuatro Puertas con motivo del solsticio de verano.
Pese a la existencia de otras teorías, la mayoría de los estudiosos del pasado prehispánico de Gran Canaria coinciden en dar al Bentayga un carácter ritual y simbólico que tendría mucho que ver con la necesidad de controlar el transcurso de las estaciones para regular, de manera efectiva, las labores agrícolas necesarias para la supervivencia del grupo.
De esta manera, señala José Carlos Gil, “la muesca en forma de uve que se encuentra en el pequeño promontorio rocoso que se sitúa al sur del área ceremonial indicaría con precisión el día del equinoccio al alinearse con una de las cazoletas excavadas en la roca por los antiguos canarios”. Gil señaló que la precisión del marcador equinoccial y la abertura de la muesca “que coincide casi a la perfección con el diámetro aparente del sol” indican que los antiguos canarios “hicieron un gran esfuerzo para determinar con exactitud estos fenómenos astronómicos”.
Esta teoría viene avalada por exhaustivas investigaciones realizadas por el Instituto de Astrofísica de Canarias en éste y otros yacimientos arqueológicos de la isla.
Lamentablemente, no pudimos ver nada, ya que las condiciones climáticas no lo permitieron, pero en cualquier caso, aprendimos muchísimo con las explicaciones de José Carlos Gil y Pepe Cuevas.
Ver la galería de fotos de la visita para ver el Equinoccio de otoño en el Bentayga.











Falsean no los que primero descubrieron la teoría en los años 30 y 40, eran otros tiempos, sino los que sabiendo otra teoría desde hace 22 años continúan con la de los primeros sin investigar ni interpretar analógicamente los elementos que la componen con el resto de la isla .
Esta teoría promocionada parte de dos antecedentes: el “Almogaren “y el “marcador”, las dos son falsas, si la primera fuera cierta encajaría mejor la segunda si esta fuera artificial claro.
Se está promocionando mas lo religioso astronómico, olvidando el contexto arqueológico que demuestra la estrategia defensiva de los antiguos canarios.
Los canarios no eran Mayas ni Aztecas que les sobraron medios, la nuestra es otra cultura que evidentemente controlo el proceso astral para su propio beneficio pero con otros métodos más sencillos que hay que comprobar.
Buena iniciativa. Pese a las críticas solitarias, buena iniciativa. 30 personas que han aprendido y que se convertirán en difusoras y protectoras de nuestro patrimonio. CHAPÓ. ¿Para cuándo la próxima?
Esta claro que algunos saben con quién estar por el interés que sea, las iniciativas de divulgar nuestro patrimonio siempre son buenas pero sin falsear nuestra arqueología, que se merece una investigación más rigurosa y científica de la misma forma que ya no estamos siguiendo lo del “Cenobio” de Valeron ya que es un descarado granero. Está claro que “los estudiosos” no han sabido investigar ni saben que son dos pavimentos de casas, formando una diacronía yuxtapuesta en la misma zona.
Este asunto es irresoluble de momento. Creo que el análisis que se hace de la zona y las pruebas existentes en ella, son tan poco concluyentes que cualquiera de las teorías podría ser verdad o no.
Opino que la respuesta, es muy probable que esté fuera del Bentayga, pero en la cuenca de Tejeda. Deberían investigar más en ese sentido para definir mejor las características y modo de vida de los canarios en esa zona para saber si una teoría u otra es la acertada. De todas maneras creo que ambas propuestas deberían convivir mientras llega ese momento. Apuntarse un punto a toda costa en contra de la otra no es reflejo sino de algo que deberían mandarse a mirar.
Texeda, las pruebas no estan en este foro sino en el blog PINTADERA en pintaderacanaria.blogspot o buscando El mal llamado almogaren del Bentayga.
Decir “marcador” o “la muesca en forma de uve” es inapropiado ya que, con toda certeza, es una grieta natural. Por lo tanto es una frase partidista y poco científica.
Jesús, en Es todo tuyo, seguimos la corriente aceptada por la mayoría de los expertos científicos que trabajan en esta materia. Así todo, respetamos el hecho de que existan otras teorías.
Ahora estoy hablando de la Ciencia Geologica ¿ a que Ciencia te refieres tu?
Yo hablo de la ciencia de la arqueología…
Como tú sabes la arqueología es una disciplina científica en tanto en cuanto se apoye en Ciencias Exprimentales. Y a esta Ciencia me refería aunque puedo adelantar que no existe investigación científica que avale la teoría del almogarén y que, de ninguna manera, aportaciones como la de Jiménez Sánchez (q.e.p.d.) y similares, pueden colocarse en uno de los platos de la balanza.
En cuanto a la hipótesis astronómica, sólo nos queda un alineamiento entre el Sol, un supuesto “marcador” y un supuesto “almogarén”; en donde el “marcador ” es, como hemos visto, muy dudoso y el “almogarén” que, con su hogar alterado por el fuego, es más dudoso todavía.
Efectivamente, se trata de hipótesis. Tanto una como otra.
La que seguimos desde Es todo tuyo es la primera, aunque, cómo ya he dicho en otras ocasiones, respetamos cualquier planteamiento. De hecho es bueno que haya controversia para estimular el estudio.
Lo que no se puede hacer es descalificar el trabajo de los demás.
DOS HÍPÓTESIS ASIMÉTRICAS.
La hipótesis del almogarén en el Bentayga es teórica y de escaso esfuerzo.
Por el contrario la hipótesis de la casa indígena está basada en trabajosos estudios técnicos publicados en “La Provincia” (03/05/1987) y en “Canarias 7″ (10/12/2000). Dichos estudios se basan en parámetros físicos (observables, palpables, medibles y fotografiables), como el hogar central de la plataforma principal.
Incluso la arqueología comparada también es de aplicación y, no hace mucho, unos indígenas norteamericanos identificaron, espontáneamente, la referida cazoleta central como un hogar…
En cuanto a la teoría de los solsticios y equinoccios ninguna revista canaria de arqueología, seria, lo ha publicado y en las Universidades canarias nuestros profesores de Historia no la tienen en consideración.
La base de la discusión científica debe basarse en datos que permitan el establecimiento de hipótesis sobre los que cimentar discusiones y seguir avanzando en el conocmiento. Este es el objetivo: avanzar en el conocimiento, y no establecer un debate en el que la aspiración última sea prevalecer. Por eso entiendo que el debate, el del bentayga y otros que puedan surgir, debe hacerse con ánimo constructivo, sin intentos de apelar a los principios de autoridad o a la descalificación.
Nadie puede negar que nos queda mucho por avanzar en el camino de conocer a los antiguos canarios, pero no nos podemos detener en un debate maniqueista de esto o aquello sin querer ir más allá. Quizás sería más constructivo aprovechar estas ocasiones para seguir reflexionando e intentando generar conocimiento y compartirlo con aquellos a quienes nos interesa el asunto. Me explico. El debate paerece centrado si el recinto del Bentayga es un almogaren o una casa, si bien tal planteamiento es básicamnete reduccionista y se salta de un plumazo la complejidad de estas sociedades. Es cierto que no todos los lugares en los que se documentan cazoletas pueden asimilarse como “almogarenes”, pero también es cierto que el concepto de almogarén no puede limitarse a un concepto equiparable a las actuales iglesias. De ser así caeríamos en un simplificación funcionalista, es decir, estableciendo una visión del pasado desde criterios y preceptos actuales.
Sin ser lingüista, hay que recordar que el término almogaren es una voz mazigh que viene a significar algo así como lugar de reunión (perdonen por el simplismo. Para una buena explicación pueden acudir a las explicaciones de Ignacio Reyes). Por otro lado, no puede olvidarse, como han demostrado las intervenciones arqueológicas desarrolladas en los últimos años, que todas las construcciones indígenas no deben quedar adscritas, sin más, a la categoría de “casa” en el sentido contemporáneo del término. De ser
así, caeríamos una vez más en un actualismo que no parece ser la mejor vía de conocimiento.
Los recintos construidos (además de aquellos alos que apriorísticamente también se les ha dado otra función, como tagoror, etc.) pudieron haber cumplido funciones bien diferentes, incluso de lugar ceremonial.
Hasta el momento en el que no se lleven a cabo estudios específicos, en los que también se valore el contexto, podemos correr el peligro de quedarnos en lo superficial y limitar nuestra discusión a que, sin más, prevaleza nuestra razón.
Los debates en tono agrio lo que favorecen es el aburrimiento de aquellos que lo siguen y que su conclusión sea que no hay solución. Entiendo que ese no es el
camino.
Creo que el debate no es el que tu dices.Yo he entrado a comentar un artículo denominado “Equinoccio de otoño en el Roque Bentayga”,continuación de otro similar sobre “Cuatro Puertas”.Y, en definitiva, lo que estoy haciendo es criticar el programa “Yacimientos Estrella” en los que el Cabildo apuesta por las teorías arqueoastronómicas (que son igualmente reduccionistas) las cuales no son asumidas por las Universidades y que, a mi juicio, no es más que una “deformación profesional” de una asociación astronómica.
A mi lo que me parece agrio es llevar a los ciudadanos a un yacimiento y explicarles, contundentemente, la más endeble de todas las hipótesis.
En cuanto a la palabra “Almogarén”, y sin ser lingüista, la explicación es innecesaria; precisamente fui coautor del artículo ” El Almogarén, ¿lugar de reunión?” (CHEC, La Provincia, 29/7/1.990, pág. IV, V y VI).
Un saludo de nuevo. No podemos olvidar ni cómo se gesta esta inciativa, ni qué se explica en el yacimiento cuando se organiza la visita. En primer lugar los yaciientos estrella responden a una inciativa de un grupo de personas que quieren mostrar otra forma de ver los yacimientos arqueológicos. No es que le Cabildo asuma esas teorías, si no que proporciona un marco para que la ciudadanía tenga acceso a esas explicaciones. Desde aquí no cabe otra cosa que invitar a otras iniciativas que tengan también como propósito dar a concoer nuestro patrimonio. Quizás así se enriquezca nuestra visión (incluso estando en desacuerdo). En segundo lugar la visita al yacimiento no se limita a valorar los “fenómenos arqueoastronómicos”, sino que se ofrece una cumplica explicación del sitio por parte de profesionales en la materia. En el casod el Bentayga, la explicación estuvo de la mano de Jose González, buen conocedor del sitio y de sus valores patrimoniales. Con ello se ofrece una explicación general y, desde otro punto de vista, otro particular.
No llevemos la discusión a buenos y malos, aportemos y constribuyamos a clarificar y a generar conocimineto.
No, Xabi, es tarde para echar balones fuera. En la cabecera de ESTODOTUYO dice claramente que es “una iniciativa de la Unidad de Patrimonio Histórico del Cabildo de Gran Canaria para dar a conocer el patrimonio de la isla, informar sobre lo que estamos haciendo y divulgar que se puede hacer para conservarlo mejor”.
Asi mismo la página del “Equinoccio de otoño…” se subtitula “acciones de difusión” y añaden: “El Servicio de Patrimonio Histórico dió la bienvenida al otoño en el sitio arqueológico del Bentayga…” y después repiten que está encuadrado “en el programa de divulgación pública YACIMIENTOS ESTRELLA y, además – dice ESTODOTUYO – “en Junio pudimos disfrutar de un ESPECTÁCULO (el subrayado es nuestro) similar en Cuatro Puertas”.
Y a todo esto añaden que “los antiguos canarios lograron una precisión milimétrica a la hora de precisar los equinoccios” (sic).
Por otra parte el periodista de “La Provincia”, Alberto García Saleh (20/09/2009), titula su artículo asi: “el rito aborigen que anuncia el otoño”, sin que ustedes, después de 17 días, hayan corregido esta “información”.
Y para finalizar permítanme que les plantee una pregunta: ¿sería lícito que el Cabildo, con dinero público, organizara una visita al Cenobio de Valerón en la que un supuesto entendido explicara cómo vivían las harimaguadas en los silos?
Un saludo.
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Xabi, te agradezco mucho tu esfuerzo para reconducir este debate de forma conciliadora.
Jesús, estás sacando las cosas de contexto. En este mismo artículo se aclara que se trata de una teoría, al igual que existen otras.
Agradecería que todos procuremos mantener un tono constructivo en los comentarios. Existen diversos puntos de vista y tratar de imponer unos sobre otros no lleva a ningún lado.